Cómo empezar
Reunid las tareas habituales
Cocina, aspiradora y colada en una lista común. Convertid el trabajo recurrente en rutinas y acordad quién se encarga.
Asignad puntos fijos a cada tarea
Hablad de qué tareas requieren más esfuerzo. Los puntos predeterminados dan un valor estable a la tarea sin tener que configurarlo en cada ocasión.
Comparad el mismo periodo
Elegid esta semana, la anterior o un periodo personalizado. Consultad el reparto por persona y los detalles de las tareas completadas: quién hizo qué y cuándo.
Un acuerdo para vuestro hogar
Por ejemplo, acordad 1 punto por recoger la mesa, 2 por aspirar y 3 por limpiar el baño. Son valores orientativos, no una norma fija de Zanuli. Tras una semana, comentad si el reparto funciona. Una casa grande o una limpieza a fondo puede requerir otro acuerdo.
Los puntos reflejan vuestro acuerdo, no horas trabajadas ni una valoración objetiva del esfuerzo. Solo se ven las acciones registradas; la organización invisible también merece una conversación.
Preguntas frecuentes
¿El mismo número de tareas significa un reparto justo?
No siempre. Una tarea rápida y una limpieza a fondo son distintas. Los puntos ayudan a hablarlo, pero el tiempo disponible, los cuidados y la planificación también cuentan.
¿Por qué comparar el mismo periodo?
Un día intenso dice poco sobre todo un mes. Elegid juntos un periodo y valorad tanto las tareas completadas como los puntos acordados.